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175/2019
 Alajuela, 03 de marzo del 2019
 
 

Comunicado de Mons. Bartolomé Buigues Oller, TC
 Al pueblo de Dios en la Diócesis de Alajuela
 
Damos gracias a nuestro Dios que en todo nos acompaña, nos conforta y fortalece para que podamos seguir viviendo y testimoniando nuestra fe en Jesucristo, Buena Noticia de salvación para los que creemos en Él. Sufrimos duros embates en estos días, parece como que el mal se ceba con nosotros, pero, hasta eso, es una ocasión que nos da el Señor para purificar a nuestra Iglesia y hacerla crecer en este movimiento de conversión que somos llamados a dar, si cabe ahora más fuerte.

Ante las noticias que han involucrado a sacerdotes de nuestra Diócesis en diversas situaciones disciplinarias queremos manifestar:
 
1.      En verdad tenemos mucho de qué arrepentirnos y de qué pedir perdón por la forma como hemos tratado en el pasado los casos de abuso sexual de menores. Lamentablemente, el deseo de salvaguardar la buena fama de la Iglesia primó sobre el interés de las víctimas. No había entonces la conciencia que tenemos hoy sobre este tema ni existía un proceder claro para el tratamiento de estos hechos como, gracias a Dios hoy tenemos. Podemos decir, con prudente seguridad, que nuestra Iglesia ya no encubre estas situaciones, que son detectadas, enfrentadas y se previene para que no se repitan. No podremos asegurar nunca que estamos libres de errores, porque somos humanos, pero sí garantizamos que nuestra actuación va a ser ejemplar a la hora de enfrentarlos.
 
2.      Hemos comunicado que se han recibido señalamientos por abuso sexual de menores a cinco sacerdotes. Estos casos han sido referidos al tribunal eclesiástico, como pide la normativa de la Iglesia. El proceso canónico que se está realizando para determinar la veracidad o no de las acusaciones es muy serio y riguroso. Efectuadas todas las averiguaciones y oídos todos los testigos, se recopilará la información, con el parecer del obispo sobre cada caso, y se enviará a Roma para que la Santa Sede pronuncie sentencia en cada caso. No podemos dar ninguna información de casos concretos porque no sería justo cuando está en curso. Anteriormente se han resuelto ya dos casos de este tipo. Hemos informado en estos casos de la libertad que tienen para efectuar, al margen de eso, una denuncia civil. De presentarse nuevos casos, serán tratados siempre de la misma forma.
 
3.      Los casos de sacerdotes con hijos no son un delito, como lo es el abuso sexual, por ello, no incapacitan, por sí mismos, para seguir ejerciendo el ministerio. Algunos son situaciones de hace muchos años y los sacerdotes han tenido una larga trayectoria positiva en el ministerio. Han sido casos puntuales que no han tenido continuidad en una vida de pareja. Se ha llegado a un acuerdo de los sacerdotes con las mamás de sus hijos para atender a su educación y están cumpliendo también económica y afectivamente con el cuidado de los hijos. Es cierto que se faltó a una promesa realizada ante la Iglesia, pero, con la ayuda de Dios, han continuado después con su vida de celibato. Diferente es, cuando el sacerdote continúa viviendo en pareja. Ya en ese caso, se le pide al sacerdote que deje el ministerio. En los casos nuevos a partir de ahora, se seguirá la normativa de la Iglesia, orientando al sacerdote a que deje el ministerio y pida la dispensa a su sacerdocio, para que pueda formar una familia, si así lo desea, o tener mayor libertad para acompañar, en todo, el crecimiento de su hijo. Insto, por tanto, a nuestras comunidades parroquiales a seguir arropando a los hermanos sacerdotes que se encuentran en esa situación y a favorecer su fidelidad al ministerio como ellos favorecerán el crecimiento de los fieles.
 
4.      Los otros casos disciplinarios que han surgido y surgirán, serán tratados siempre según la normativa de la Iglesia y dan lugar a distintas actuaciones para con los sacerdotes en cuestión, bien de amonestaciones o también distintas medidas formativas para fortalecer los puntos débiles detectados.
 
5.      Que nos sirva todo esto para tener una imagen más real de los sacerdotes. Somos, sí, elegidos por el Señor para continuar su pastoreo misericordioso en la Iglesia. A través de nosotros el Señor nos regala, su Palabra, los sacramentos y su guía misericordiosa. Pero el Señor ha elegido hombres, por tanto, limitados, instrumentos a través de los cuales Él quiere actuar. Lamentamos y condenamos las infidelidades graves de algunos sacerdotes que han pervertido el sentido del ministerio y somos conscientes de que todos los sacerdotes estamos en camino de fidelidad creciente al Señor en medio de nuestras debilidades. Cuidemos a los sacerdotes que el Señor nos regala. Oremos por las vocaciones sacerdotales
 
6.      Hemos querido ser claros y transparentes con las demandas de información que hemos tenido por parte de los fieles o de los medios de comunicación. Hemos respondido a sus solicitudes porque no estamos escondiendo nada, queremos una iglesia abierta y dialogante en la que puedan confiar todos.
 
Estamos convencidos en el Señor, de que saldremos purificados y fortalecidos de todo esto y con mayor autoridad moral. Oremos, ante todo, por las víctimas de todos nuestros errores y por los sacerdotes acusados o en situaciones disciplinarias. Unámonos como Iglesia ahora más que nunca para fortalecernos en el Señor.

Mons. Bartolomé Buigues Oller, TC
Obispo Diocesano
 
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