COMUNICADO DE LA CECOR: CAMBIO DE NOMBRE POR IDENTIDAD DE GÉNERO - Diócesis de Alajuela

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COMUNICADO DE LA CECOR: CAMBIO DE NOMBRE POR IDENTIDAD DE GÉNERO

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COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE COSTA RICA
 ANTE LA DECISIÓN DEL TRIBUNAL SUPREMO DE ELECCIONES QUE APRUEBA EL CAMBIO DE NOMBRE POR IDENTIDAD DE GÉNERO
 
Como Pastores del Pueblo de Dios recordamos el comportamiento del Señor Jesús que en un amor ilimitado se ofrece a todas las personas sin excepción por lo que, una vez más, manifestamos nuestra consideración para aquellas familias que viven la experiencia de tener en su seno a personas con tendencias homosexuales; igualmente reiteramos que toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, defendida de todo signo de discriminación injusta y particularmente de cualquier forma de agresión y violencia.[1]  Igualmente queremos hacer eco de las palabras del Papa Francisco que nos ha declarado que  “nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad por lo que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden equipararse sin más al matrimonio”.[2]

En nuestro deber de iluminar conforme a la Verdad revelada a nuestros fieles y a toda la ciudadanía, en torno a la decisión del Tribunal Supremo de Elecciones hecha pública el lunes 14 de mayo de 2018, en la que actuando como jerarca administrativo del Registro Civil, conoció el informe técnico preparado por la comisión interna que estudió la Opinión Consultiva (OC-24/17) de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, así como las recomendaciones registrales que esa comisión formuló y decidió:
 
Sobre la base de esa opinión experta, el TSE adoptó una serie de decisiones, partiendo del reconocimiento de que dicho pronunciamiento es vinculante para Costa Rica.
De conformidad con ese reconocimiento, el TSE aprobó y reguló el cambio de nombre por identidad de género autopercibida para las personas que así lo soliciten al Registro Civil...
Con el fin de evitar efectos estigmatizantes, adicionalmente, se procederá a eliminar la indicación del sexo de nacimiento en todas las cédulas de identidad.[3]

I. La Iglesia Católica cree firmemente en la dignidad de la Persona Humana, única creatura a la que Dios ha amado en sí misma[4], dicha enseñanza perenne e inmutable de la Iglesia a través de los siglos, es reflejada también en la justificación ideológica de la doctrina de los Derechos Humanos, principios que deben informar todo el sistema jurídico nacional.

En este sentido la Iglesia católica, recuerda que todo reconocimiento de derechos a la Persona Humana debe darse desde el mayor respeto y consonancia con la naturaleza misma del ser humano, pues toda acción que desfigure o oscurezca la naturaleza humana, lejos de ser un derecho o una acción que promueva a la persona, se constituye en un elemento que oscurece su verdadero desarrollo como ser humano, recordamos que inscrito en la naturaleza del ser humano como designio divino del Creador para el ser humano, fue crearlo como varón y mujer.[5]

No puede haber, por consiguiente, verdadera promoción de la dignidad del hombre si no se respeta el orden esencial de su naturaleza. Es cierto que en la historia de la civilización han cambiado, y todavía cambiarán, muchas condiciones concretas y muchas necesidades de la vida humana; pero toda evolución de las costumbres y todo género de vida deben ser mantenidos en los límites que imponen los principios inmutables fundados sobre los elementos constitutivos y sobre las relaciones esenciales de toda persona humana; estos elementos y relaciones trascienden las contingencias históricas.[6]

Dicho respeto a la naturaleza del ser humano es basamento necesario para poder tomar un juicio verdadero sobre lo que robustece o permite desarrollar con mayor seguridad la Dignidad de la Persona Humana en orden al Bien Común. Al respecto nos pide el Papa Francisco que no caigamos en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo, somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada.[7]  

II. La decisión del Tribunal Supremo de Elecciones viene a aplicar directamente en nuestro ordenamiento jurídico la Opinión Consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos dada a conocer hace pocos meses, imponiendo una serie de normas sin la mediación del legislador costarricense y constituyéndose en un atropello a la cultura, idiosincrasia de nuestro pueblo y provocando una serie de consecuencias sociales y jurídicas de imprevisibles consecuencias, tales como la anulación del dato fáctico de la sexualidad humana, la vulneración del concepto jurídico de matrimonio vaciando de valor el artículo 14 inciso 6 del Código de Familia, que establece el matrimonio entre varón y mujer,  consecuencias para nuestro sistema de cuotas en los procesos de elecciones con base en el sexo (listas de candidatos y candidatas a elección popular, por ejemplo), consecuencias para los sistemas de pensiones (no existe paridad en la edad de jubilación para hombres y mujeres) y hasta para nuestro sistema penal (¿Cómo se entenderá a partir de ahora el feminicidio?).

III. La decisión del Tribunal Supremo de Elecciones tendrá serias consecuencias en el estado civil de las personas, aún de terceros de buena fe y en la concepción de matrimonio establecido por el legislador costarricense, aunque el órgano electoral no lo admita, pues se crea una ventana que posibilita que una persona cambie no sólo su nombre, cosa que ya es posible hacer en nuestro sistema jurídico, sino que oculte o haga insegura su determinación de sexo, la cual no estará registrada en el documento llamado cédula de identidad y en sus registros civiles, de tal manera que no es posible a un tercero de buena fe, saber si biológicamente esta persona es varón o mujer, por lo que un tercero de buena fe puede ser inducido a contraer matrimonio con una persona de su mismo sexo sin saberlo, violando así no sólo la buena fe sino también la legislación del Código de Familia que establece la prohibición del matrimonio de personas del mismo sexo. Dicha decisión desdice la obligación del Estado de proteger el concepto de familia que el constituyente quiso privilegiar en nuestra Carta Magna y al matrimonio heterosexual como la base de este concepto de familia, mismo protegido por la misma jurisprudencia de la Sala Constitucional.[8]

IV. Esta decisión también menoscaba la libertad religiosa, pues pone en peligro la convicción cristiana de que el matrimonio será siempre entre varón y mujer.

V. La decisión del Tribunal Supremo de Elecciones toma una decisión que con la apariencia de una mera decisión jurídica administrativa registral, toca sensiblemente el ordenamiento jurídico nacional, sin que la actuación de los órganos que detentan la creación y la interpretación de la Ley, causando un verdadero y sensible daño a nuestra institucionalidad.

VI. Como ciudadanos y como cristianos no podemos sino rechazar moralmente esta decisión del Tribunal Supremo de Elecciones, pues consideramos que se aleja del Bien Común para favorecer indebidamente a sectores sociales que detentan reivindicaciones basadas en una muy particular interpretación de los Derechos Humanos.
 
Rogamos al Señor ilumine a nuestros gobernantes en los diversos poderes del Estado, a fin de que favorezcan siempre Bien Común y nunca privilegiando intereses particulares.

En San José, el 15 de mayo de 2018
 
+José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano de San José
Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
 

+Gabriel Enrique Montero Umaña
Obispo de San Isidro de El General
Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
 

+Javier Román Arias
Obispo de Limón
Secretario General de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
 
 
+José Manuel Garita Herrera
Obispo de Ciudad Quesada
Tesorero de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
 
 
+Óscar Fernández Guillén
Obispo de Puntarenas
 
 
+Manuel Eugenio Salazar Mora
Obispo de Tilarán-Liberia
 
 
+Mario Enrique Quirós Quirós
Obispo de Cartago
 

+Daniel Francisco Blanco Méndez
Obispo Auxiliar de San José
 
 
+Bartolomé Buigues Oller
Obispo Electo Alajuela
 
 
+Ángel San Casimiro Fernández
Administrador Apostólico de Alajuela
 

 

   
[1] Cfr. Amoris Laetitia 250
[2] Amoris Laetitia 52
[3]  Comunicado TSE, 14 de mayo de 2018
[4] Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes, n. 24 y Catecismo Iglesia Católica, n. 357.
[5] Génesis 1, 27
[6] SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, DECLARACIÓN ACERCA DE CIERTAS CUESTIONES DE ÉTICA SEXUAL, n. 3.
[7] Amoris Laetitia 56
[8] Sentencia número 2006-07262 de las catorce horas y cuarenta y seis minutos del veintitrés de mayo del dos mil seis.
 
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