Criterios del Reino - Diócesis de Alajuela

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Criterios del Reino

Nuestra Diócesis
CRITERIOS DEL REINO EN NUESTRA IGLESIA DIOCESANA
“¿Qué aspectos debemos asegurar para que nuestra diócesis camine y cumpla su misión?”
(Mons. Bartolomé Buigues Oller)
 
Necesitamos criterios diocesanos claros que:
  • Ayuden a discernir lo que el Espíritu pide hoy a nuestra Iglesia diocesana.
  • Generen la participación, la comunión y la corresponsabilidad.
  • Permitan planear, actuar, celebrar y evaluar.
  • Hagan posible el sentido de pertenencia y de identidad diocesana.

Por todo lo anterior, se establecen para nuestra Diócesis los siguientes criterios básicos:

I. CRITERIOS COSMOTHEÁNDRICOS:
La unión de lo humano y lo divino, el Misterio de la Encarnación.
 
1. Nuestra Diócesis tendrá claro que el DIOS TRINITARIO, Dios PADRE, que por amor nos ha creado y elegido para ser sus hijos y unirnos plenamente con Él, por medio de su HIJO; quien, con su encarnación, vida, muerte y resurrección, ha hecho posible un nuevo orden de relaciones entre Dios Padre y entre los hombres; al que somos introducidos gracias al don de su ESPÍRITU SANTO (Cf. Placuit deo 4), nos ofrece su misma Vida, la salvación, es fuente de comunión, sujeto y objeto de la evangelización, inspiración de toda nuestra vida y acción pastoral.

2. Nuestra diócesis hace opción por un proceso evangelizador en función del REINO DE DIOS, anunciado y realizado por Jesucristo como lo esencial (Cf. EN 8), por encima de opiniones o deseos personales o grupales.

3. La Iglesia diocesana atenderá el desafío urgente de proteger nuestra CASA COMÚN, que incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral (Cf. LS 13).
 
4. Como Iglesia diocesana, tendremos presente que todo servicio irá enfocado en la atención y promoción de la dignidad de la PERSONA HUMANA, desde su concepción hasta su muerte natural; persona humana que visualizaremos concretamente en los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.
 
5. LA IGLESIA diocesana como sujeto, en cuanto participa del Misterio Trinitario, trabajará en una decidida renovación misionera guiados por el proceso evangelizador.
 
II. CRITERIOS HISTÓRICOS: Presencia del Reino en la Iglesia Particular.
6. Nuestra diócesis hará MEMORIA HISTÓRICA del caminar diocesano, con los agentes de pastoral y fieles en general, para mantener vivo dicho caminar y hacer sentir que todos somos actores y parte del proceso evangelizador diocesano.
 
7. Siguiendo la enseñanza del Segundo Sínodo Diocesano, partiremos en todo de la constatación y LECTURA DE LA REALIDAD; atendiendo a los SIGNOS DE LOS TIEMPOS, como interpretación teológica de las circunstancias históricas del momento; para ILUMINARLA luego desde la Palabra y descubrir la ACTUACIÓN concreta que el Señor espera de nosotros.
 
8. Estando atentos para no ser cómplices de la injusticia, la diócesis asumirá una ACTITUD PROFÉTICA en el anuncio del kerigma social y la denuncia de todo aquello que no es conforme al Reino de Dios.
9. Son iluminación constante la SAGRADA ESCRITURA, la TRADICIÓN y el MAGISTERIO DE LA IGLESIA, tanto universal como particular. Estaremos atentos a los nuevos acontecimientos y últimas enseñanzas de la Iglesia.

III. CRITERIOS MINISTERIALES: Todos al servicio del Reino de Dios.
10. La diócesis  verá en el OBISPO una figura  paterna, un maestro, un pastor, una persona esencial en la conformación de la identidad diocesana, a quien le corresponde, en colegialidad, hacer el  debido discernimiento de las realidades del caminar diocesano.
 
11. Conscientes de que la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús, queremos dejarnos salvar por Él (EG 1). Es, por tanto, una necesidad, la CONVERSIÓN PERSONAL, PASTORAL, MISIONERA, para recuperar la frescura original del Evangelio.
 
12. Una Iglesia diocesana donde todos pasemos de ser actores aislados a ser ARTÍFICES DE COMUNIÓN, acogiendo la riqueza carismática que suscita el Espíritu, construyendo nuestra diócesis y nuestras parroquias como “casas y escuelas de comunión” (Cf. NMI 43)
 
13. La diócesis confirma su opción por los NIVELES DE IGLESIA (Familias Evangelizadas, Comunidad Eclesial de Base, Diaconía, Parroquia, Diócesis), como lugares de comunión y solidaridad; vistos no de forma aislada, sino como niveles articulados que dan una identidad propia a nuestra Iglesia diocesana. Se potenciará también el trabajo por vicarías, como instancias para “fomentar y coordinar la actividad pastoral común…” (Cf. CIC 555),
 
14. Conscientes de que Evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia (EN) prestamos atención y potenciamos las ETAPAS DE LA EVANGELIZACIÓN: Acción Misionera, cción Catequético Iniciatoria y Acción Pastoral, y las DIMENSIONES DE EVANGELIZACIÓN en la vida eclesial (Kerigma, Didaskalia, Koinonía, Leitourgía, Diaconía, Martyría), teniendo como centro la persona humana.
 
15. La diócesis asegurará la CONTINUIDAD DEL PROCESO EVANGELIZADOR como algo permanente y progresivo y no como la suma de actos aislados. Se trabajará en la elaboración de PROYECTOS PASTORALES, tanto a nivel diocesano como parroquial, estableciendo acciones de implementación y acompañamiento, integrando la participación de diferentes agentes y servicios diocesanos y aplicando instrumentos de evaluación que verifiquen de forma efectiva si las acciones pastorales propuestas se están asumiendo.
 
16. La diócesis, sobre todo en el año de la comunión (2020), promoverá EXPERIENCIAS SINODALES, por prioridades y organismos de servicio pastoral, como momentos de diálogo permanente, de participación y corresponsabilidad de todos, para hacer juntos el discerniendo de por dónde caminar, según el Espíritu Santo, en todas las acciones evangelizadoras diocesanas.
 
17. Se definirán y evaluarán los ORGANISMOS SINODALES DE SERVICIO PASTORAL presentes en la diócesis, teniendo claro qué los justifica y su razón de ser.  Se asegurará la idoneidad y representatividad de sus miembros y de quienes estén al frente de los mismos. A nivel diocesano el Consejo Presbiteral, el Consejo Diocesano de Pastoral, Comisiones y Equipos; y, a nivel parroquial, asegurar el debido funcionamiento de los Consejos de Pastoral Parroquial, Equipos de Pastoral de Diaconía, Consejos Económicos Parroquiales y Comisiones de Finanzas de Diaconía.
 
18. Se potenciará a nivel diocesano la ESCUELA DE FORMACIÓN para asegurar la formación permanente de los agentes de pastoral:
· Estará animada por la Comisión Diocesana de Formación quien reflexionará, establecerá y coordinará los diferentes espacios, modalidades, especializaciones, niveles, de la formación diocesana, buscando evitar saturación o duplicidad de espacios formativos y también obtener la competencia de nuestros agentes evangelizadores.
· Se asegurará que los diferentes agentes de pastoral diocesanos (laicos, religiosos, sacerdotes), reciban una formación en aspectos básicos para la debida actualización y favorecer un lenguaje diocesano común.
 
19. Se formará y promocionará a los laicos para que crezcan y asuman de forma madura el PROTAGONISMO LAICAL que les exige el proceso evangelizador, asumiendo con responsabilidad su misión y evitando el clericalismo.
 
20. Se asegurará, desde la pastoral sacerdotal, la atención integral y el acompañamiento de los PRESBÍTEROS, su formación permanente, así como su participación activa y propositiva en espacios sinodales diocesanos.
 
21. Se promoverá el crecimiento de las comunidades y distintas manifestaciones de VIDA CONSAGRADA, a través del Vicario y la Comisión elegida para ello, promoviendo la comunión y participación en los momentos sinodales propuestos por el proceso evangelizador.
 
22. Fortalecer la pastoral vocacional, creando cultura vocacional en nuestras comunidades. Asegurar el acompañamiento a los SEMINARISTAS, promoviendo una mayor comunicación y participación, como actores que son del proceso evangelizador diocesano.
 
23. De frente a necesidades pastorales que exige nuestra realidad hoy y el proceso evangelizador, se reflexionará seriamente en la diócesis, sobre la opción por el DIACONADO PERMANENTE.
 
24. Se continuará con la formación y animación de GRUPOS, MOVIMIENTOS, COMUNIDADES, propiciando su crecimiento en la fe y su participación madura en los niveles de Iglesia, discerniendo juntos sobre su experiencia real de comunión y sus acciones pastorales al servicio de la Iglesia.
 
25. Junto a las acciones necesarias y permanentes, se realizarán, a nivel diocesano, OPCIONES PASTORALES PRIORITARIAS e incluso urgentes, con una mayor atención y aporte humano y material: los POBRES, los JÓVENES y la FAMILIA, en sintonía con la Iglesia Universal.

IV. CRITERIOS SACRAMENTALES: Abiertos a la acción del Espíritu Santo.
26. Constatamos que el Señor nos quiere santos y no quiere que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. Vivimos, por tanto, el llamado a la santidad procurando encarnarlo en el contexto actual (GE 1).
 
27. La evangelización es un proceso permanente sostenido por la vida del Espíritu. Por ello, se establecerán anualmente, MOMENTOS ORANTES Y CELEBRATIVOS, favorecedores de la apertura al Espíritu de nuestra acción evangelizadora.
 
28. En los momentos orantes y celebrativos, se partirá de la escucha atenta de la PALABRA DE DIOS, a cuya luz, revisaremos nuestros criterios y actuaciones.
 
29. La Iglesia Diocesana, como comunidad eucarística, se edifica especialmente y se refuerza en su misión en la celebración de la SANTA EUCARISTÍA. Se cuidará especialmente la celebración y la participación más plena de los fieles en todas las parroquias con la ayuda de la comisión de liturgia.

V. CRITERIOS ADMINISTRATIVOS: Siervos buenos y fieles.
30. Las disposiciones administrativas estarán al servicio de la acción evangelizadora de la Iglesia. Se regulan en el nuevo ORDENAMIENTO ECONÓMICO DIOCESANO, que aplicaremos a todos los niveles.
 
Con la guía de los anteriores criterios diocesanos, se acompañará el ITINERARIO DIOCESANO propuesto para los tres años siguientes, hasta el centenario de nuestra diócesis inclusive, con el fin de que las acciones evangelizadoras que se realicen en estos años, pongan las bases de reflexión, formación, definición y elaboración de un PLAN DIOCESANO DE EVANGELIZACIÓN.
 
 
ITINERARIO DIOCESANO 2018-2021
2018-2019: AÑO DE LA MISIÓN: con énfasis en los discípulos misioneros.
2019-2020: AÑO DE LA COMUNIÓN: con énfasis en experiencias Sinodales.
2020-2021AÑO DEL CENTENARIO: con énfasis en la Misión Permanente:
· Una Iglesia diocesana en salida.
· Congreso Eucarístico Nacional.
 
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