Mensaje a los Educadores 2019 - Diócesis de Alajuela

Costa Rica
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Mensaje a los Educadores 2019

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«Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta,
y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas»
Cántico de las criaturas de San Francisco
 
 
 

A los Educadores y al Pueblo de Dios en Costa Rica
Mes del Educador 2019
 
Un saludo fraterno en el Señor que, como en otro tiempo, camina con nosotros, nos solicita con su Amor y nos sigue educando para que pongamos en acción los dones que nos ha dado al servicio de su Reino, en la construcción de la Casa común.
 
La Comisión Nacional de Educación y Cultura ha decidido retomar, para el mes del educador, el lema que ya tuvimos el año anterior, por la importancia que le concede al tema: “Educador: maestro en el cuidado de la casa común”. Sigue inspirándonos la encíclica Laudato Si del Papa Francisco.

Ya el pasado año, en la carta de presentación del mes del educador, aludía a algunas de las propuestas de esa encíclica como la ciudadanía ecológica, educar para la alianza entre la humanidad y el ambiente. La conversión ecológica, como todo un movimiento transformador para mirar y actuar en favor de la Casa común. La ecología integral que une el cuidado de la naturaleza y la justicia social, cuidar de la tierra y de las personas. Y del planteamiento de fe que está en la base de la encíclica, porque es desde el Dios Creador de donde brota la belleza de las criaturas y la fraternidad de todos, el sentirnos hermanados en una misma Casa que estamos invitados a custodiar ante el Señor que nos la confía.

Tenemos en esa propuesta una gran fuente de inspiración para nuestra tarea educativa como educadores. Suscita una serie de valores motivadores para fundamentar la educación. Ofrece la contextualización necesaria que da sentido y direcciona los planteamientos educativos. Posibilita una mirada y enfoque holístico e integral necesario para abordar adecuadamente la situación de la persona en la naturaleza y las mutuas implicaciones en nuestro mundo. Ofrece también una finalidad, el cuidado de la casa común, que motiva y enriquece el camino educativo para sensibilizarnos y crear toda una cultura en ese sentido.

Educadores somos todos los que nos proponemos tener una actuación que posibilite el crecimiento de otros. Desde las familias, primeras educadoras de sus hijos, y los educadores de escuelas y colegios, hasta los profesores universitarios, los implicados en la educación técnica y la educación no formal, como los centros y hogares de niños en situación de riesgo… y tantas otras personas que fomentan iniciativas educativas diversas en favor de los demás. Todos estamos involucrados en el campo educativo y podemos ayudarnos mutuamente a crecer. En este sentido, también los educandos son agentes de la educación, por cuanto que son los primeros responsables de su crecimiento y porque ayudan a crecer a sus educadores. Cuando se profundiza en la tarea educativa reafirmamos la convicción de que, en ella, somos los educadores los más beneficiados, los más invitados a crecer por coherencia con nuestra misión de ayudar a otros a hacer lo mismo.
 
Rendir aquí un homenaje a los educadores que hacen de esta tarea apasionante su estilo de vida, su profesión. Invitarles a ser personas testimoniales que encarnen los valores que pretenden transmitir en la educación, en particular los referentes a la ecología integral. A crear ambientes educativos acogedores y estimulantes para la tarea de mejorar como personas, ambientes en sintonía con la naturaleza y la sociedad, que introduzcan en una ciudadanía ecológica. Invitar a los educadores cristianos a vivir su fe y a ser evangelizadores en el campo educativo puesto que sabemos bien que, solo desde Dios las personas tienen la gran dignidad que Él ha querido para nosotros, la sociedad puede ser una gran familia y el mundo el escenario de su Reino.

Agradecer a la Comisión Nacional de Educación y Cultura su trabajo en beneficio de estos campos tan importantes de nuestra sociedad. Gracias especiales a los profesores que han elaborado estos temas que ahora les ofrecemos, con sus respectivas guías metodológicas. Confiamos en la buena acogida de los planteamientos de este mes del educador 2019 y en su contribución a enriquecer la tarea educativa en nuestro país.

Nos inspira nuestro Dios, creador de tanta belleza, con sus designios de amor y salvación, a engrandecer a las personas con la conciencia de ser sus hijos; a propiciar un ambiente fraterno desde la ecología integral que haga crecer la justicia y el bienestar para todos; a apreciar y custodiar la naturaleza con la que nos sentimos hermanados…

Le agradecemos por llamarnos, nada más y nada menos, que a ser colaboradores de una verdadera recreación que quiere realizar hoy a través de nosotros en la educación.
 
Fraternalmente:
 
+ Mons. Bartolomé Buigues Oller, TC
 
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